Todas las miradas están, sin duda, puestas en Lionel Messi durante este Mundial (sí, también en Lamine Yamal). El delantero argentino, de 39 años, aspira a conquistar su segundo título consecutivo con la selección argentina, que se enfrentará a España el próximo domingo. Mientras intenta llevar de nuevo a su equipo hasta la victoria, contará con el apoyo de su esposa de toda la vida, Antonela Roccuzzo, y de sus tres hijos.
Messi afirma que admira «todo» de ella. «Tiene muchas cualidades buenas: la manera en que afronta el día a día, su personalidad, que siempre está de buen humor y que se enfrenta a los problemas de una forma admirable». Según Messi, Antonela es «una persona muy inteligente y extraordinaria en todos los aspectos de la vida».
Recopilamos todo lo que hay que saber sobre Antonela, la esposa de Leo Messi
Ella y Messi crecieron juntos
Hija de Patricia Blanco y José Roccuzzo, Antonela es natural de Rosario, Argentina, al igual que Messi. Según CNN: «Puede que el nombre de Lucas Scaglia no signifique mucho para la mayoría de la gente, pero, sin él, quizá nunca se habría producido el matrimonio de Lionel Messi con Antonela Roccuzzo, su amor de la infancia. Según cuenta la historia, cuando jugaban de niños en Newell’s Old Boys, Scaglia y Messi se hicieron amigos también fuera del campo. El joven Messi empezó pronto a pasar cada vez más tiempo en casa de la familia Scaglia después de fijarse en la prima de su amigo, Antonela Roccuzzo».
A los 12 años, Messi dejó su hogar para incorporarse al FC Barcelona, y ambos no volverían a reencontrarse hasta unos años después.
Antonela estuvo a punto de convertirse en dentista
Después de terminar el instituto, comenzó a estudiar Odontología en la Universidad Nacional de Rosario, pero abandonó la carrera seis meses después para mudarse a Barcelona, España, y estar más cerca de Messi. Tenía solo 19 años.
«Fue difícil cuando me mudé a España porque, en aquel momento, mi familia y mis amigos eran mi refugio, el lugar donde me sentía protegida. Sin embargo, también me ayudó a crecer mucho», contó a Harper’s Bazaar México a principios de este año. «Me obligó a seguir adelante, a encontrar soluciones y a salir de mi zona de confort. Hay que continuar avanzando. Es difícil dejar atrás tus raíces, pero siempre he llevado a mi familia y mis costumbres en el corazón, en cada uno de los lugares en los que he vivido. Incluso la televisión que vemos en casa es argentina, estemos donde estemos».
Y añadió: «Pero no voy a negar que es difícil estar lejos de la familia. Cuando te ocurre algo y necesitas el abrazo de una hermana, una conversación cara a cara con una amiga o, simplemente, estar con tus padres un domingo por la tarde. Es triste perderse momentos que ya han pasado y que nunca volverán».







